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Periodontitis: prevención, diagnóstico y tratamiento

 La periodontitis, también conocida como piorrea, es una de las enfermedades más frecuentes de todas las que se detectan y tratan en las clínicas odontológicas. De hecho, según indica el Consejo General de Dentistas a partir de datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), este problema afecta a cerca de una de cada diez personas en todo el mundo; mientras que en España hasta 8 millones de adultos padecen algún tipo de dolencia periodontal.

Pero, ¿cuáles son las causas para su aparición? Y, lo más importante, ¿qué soluciones tienes a tu disposición para combatirla? ¡Acompáñanos y descúbrelo aquí!

¿Qué es la periodontitis?

La periodontitis es una enfermedad que tiene su origen en un proceso infeccioso y que, durante su evolución, provoca la inflamación de los tejidos blandos (periodontos) que rodean las piezas dentales. Por sus características, se trata de un problema grave que, si no se trata adecuadamente, puede progresar hasta dañar los huesos y ligamentos que se encargan de sostener los dientes, causando su debilitamiento e incluso su caída.

¿Cuáles son los tipos de periodontitis?

La enfermedad periodontal se desarrolla en dos fases o estadios. La primera se muestra de forma más leve y se denomina gingivitis. Normalmente, aparece por la acumulación de placa bacteriana, que al solidificarse se convierte en sarro. Esta puede acabar irritando e inflamando las encías, provocando su enrojecimiento o hasta su sangrado. De ahí que sea fundamental la detección de este problema cuando se encuentra aún en fases tempranas

Si no es así, la enfermedad progresa y deriva en una periodontitis. Y, como ya hemos comentado, en este punto ya es una dolencia importante que puede tener consecuencias irreversibles para el paciente, y que también tiene diversas maneras de presentarse.

Así, tradicionalmente, la odontología ha identificado tres tipos de periodontitis diferentes:

  • Crónica: Es causada por bacterias y se desarrolla de forma lenta pero constante,  por lo que poco a poco va provocando la pérdida de la inserción del diente. Normalmente la periodontitis crónica afecta más a los adultos y, en ciertos casos, puede tener un origen genético.
  • Agresiva: Como su nombre indica, es una periodontitis agresiva que acostumbra a aparecer de manera rápida. Es más propia de la infancia o de los primeros años de vida adulta y tiene un fuerte componente genético, por lo que es menos habitual que la crónica. Además, dadas sus particularidades, es fundamental que se trate con prontitud para evitar que se produzca una degeneración acelerada del tejido periodontal. 
  • Necrosante: La enfermedad periodontal necrosante (EPN) engloba diferentes etapas de un mismo proceso, en función de la afectación de las encías, de la existencia o no de pérdida de inserción periodontal o de si se supera la línea mucogingival. Aunque en todos los casos, destaca por la presencia de necrosis y por la decapitación de las papilas interdentarias, por lo que también se presenta a través de hemorragias gingivales y de dolor. Es más  propia de personas jóvenes, especialmente si están inmunodeprimidas, enfermas de VIH o tienen problemas de desnutrición.

infografia periodontitis

¿Cómo se identifica la periodontitis?

Normalmente, los pacientes que padecen alguno de los tipos de periodontitis acuden a su clínica odontológica de confianza cuando detectan uno o varios de sus síntomas:

  • Encías sensibles, inflamadas o que sangran.
  • Presencia de pus en las encías.
  • Mal aliento (halitosis).
  • Dolor al morder o problemas en la masticación.
  • Cambios en su mordida.
  • Dientes flojos o que se caen.
  • Desplazamiento de los dientes que provoca que surjan nuevos espacios entre ellos.
  • Percepción de dientes más largos por el retraimiento de las encías.

Ante estas evidencias de periodontitis, como odontólogo cuentas con varias pruebas para realizar el correcto diagnóstico de esta enfermedad periodontal. Las más destacadas son:

  • Revisión de los antecedentes del paciente y formulación de un breve cuestionario para identificar los factores que pueden estar desencadenando la aparición de los mencionados síntomas.
  • Examen de la cavidad bucal del paciente, para realizar una valoración in situ y confirmar la presencia de la sintomatología, en caso de que haya lesiones físicas o acumulación de placa-sarro.
  • Exploración cuidada mediante la utilización de instrumental odontológico. En concreto, a través de una sonda metálica puedes llevar a cabo un estudio denominado periodontograma. En el mismo, analizas el estado de salud del tejido periodontal y calculas la profundidad de la bolsa periodontal existente entre la encía y los dientes. Normalmente la profundidad de esta acostumbra a ser de entre 1 y 3 milímetros (mm), mientras que las bolsas de mayor tamaño (más de 4 mm) suelen ser evidencia de afectación por periodontitis. 

Y para poder hacer este trabajo, te recomendamos que valores las ventajas de la sonda florida. Esta supone un salto tecnológico respecto a la sonda metálica, porque es una solución digital que permite aplicar una fuerza constante para realizar mediciones de gran precisión (de resoluciones de hasta 0,1 mm.). Y todo ello con una gran facilidad de manejo y de forma automatizada, dado que se encarga por sí sola de enviar la información al ordenador al que se ha conectado.

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  • Empleo de radiografías para detectar si el paciente ha sufrido pérdida ósea. Este procedimiento suele ser más apropiado para los casos en los que la periodontitis está más avanzada, y las mencionadas bolsas las percibirás grandes y profundas a simple vista.
  • Utilización de un análisis microbiológico. Es una prueba exhaustiva que se realiza a partir de la toma de una muestra del fluido crevicular gingival (que procede de la zona entre la encía y el diente) mediante puntas de papel. Posteriormente, la mencionada muestra se envía al laboratorio y este se encarga de analizarla para identificar la presencia o no de bacterias. Así, te puede resultar particularmente útil para realizar el diagnóstico precoz de la periodontitis, además de para valorar la efectividad de los tratamientos.

¿Cómo prevenir y evitar las causas de la periodontitis?

Como bien sabes, es importante prevenir para luego no tener que curar. Y en este sentido, la labor pedagógica en las clínicas y centros de atención es fundamental.

La gingivitis y la periodontitis son dolencias que, en la mayoría de casos, se pueden prevenir adecuadamente con la aplicación de unos correctos hábitos de vida y con una buena higiene. Por ello, en tu clínica odontológica podéis promover consejos como:

  • El cepillado de dientes tras cada comida.
  • La utilización de hilo dental o cepillos interproximales para eliminar los restos de comida que se quedan depositados entre cada pieza.
  • Empleo de enjuagues específicos que contribuyan a la eliminación de la placa bacteriana.
  • Evitar el consumo de tabaco y de sustancias que puedan ser nocivas para los dientes y las encías.
  • Seguimiento de una dieta equilibrada y sana.
  • Acudir a la consulta dental cada seis meses para someterse a revisiones periódicas.

¿Cuáles son los tratamientos para la periodontitis?

 La piorrea dental es la manifestación de un problema importante y, como tal, debe ser tratada por un especialista. Así que, tras realizar las pruebas pertinentes (periodontograma, radiografía, análisis microbiológico) y estudiar la boca de tu paciente, como profesional puedes optar por diversas soluciones.

Los tratamientos para la periodontitis se clasifican en dos grandes grupos: los quirúrgicos y los no quirúrgicos. Veamos las características de cada uno de ellos y sus posibilidades:

  • No quirúrgicos: Es la solución óptima para los casos de periodontitis incipientes,  donde la infección no ha causado grandes daños. Incluye:
    • El curetaje: Es una técnica correctiva con la que es posible realizar una limpieza periodontal muy profunda, que elimine tanto la placa bacteriana como el sarro que se haya acumulado bajo las encías. Para efectuarla necesitarás tener a mano una cureta, una herramienta que cuenta con la forma óptima para que los odontólogos podáis hacer el raspado y alisado radicular. 

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  • El recetado de antibiótico(s): Este tratamiento lo puedes pautar como complementario al curetaje, siempre y cuando lo consideres oportuno para conseguir erradicar por completo la infección. Para ello, hay diferentes soluciones por vía tópica u oral, y la elección de una u otra dependerá del paciente y del estado de su enfermedad periodontal.
  • Quirúrgicos: Para detener los casos de periodontitis avanzadas que no responden adecuadamente al curetaje y a la aplicación de antibióticos, la intervención quirúrgica se presenta como la solución más efectiva.

Conozcamos más sobre sus posibilidades:

  • Cirugía periodontal: Es un curetaje que se realiza en las partes más profundas e inaccesibles de las bolsas periodontales. Por lo tanto, implica también el proceso de raspado y alisado radicular en un contexto quirúrgico, a través de la realización de  una incisión en las proximidades de la raíz dental. Esta permite levantar el tejido de la encía que está dañado, pasa así poder limpiar y desinfectar su interior.
  • Injerto de encías o de hueso: Si periodontitis avanzada ha destruido tejido de la encía o del hueso, existe la posibilidad de realizar una cirugía específica para injertar tanto piel como material óseo, procedentes de otras zonas de la boca del paciente.
  • Tratamiento complementario de regeneración de tejidos: Si cuentan con una superficie radicular biocompatible y son sometidos a un control estricto de higiene, los tejidos periodontales tienen la capacidad innata de regenerarse por sí solos. Y en este caso, tu labor como odontólogo es estimular estos procesos naturales de curación, para mejorar los resultados tras una intervención quirúrgica previa. 

¿Tienes dudas o necesitas ayuda?

La periodontitis es una de las muchas patologías que en Henry Schein Schmidt podemos ayudarte a tratar en tu clínica dental. Nuestro fin es ofrecerte las mejores soluciones integrales para tu día a día, y por eso estamos a tu entera disposición, para responder a cualquier duda que te surja o para ofrecerte nuestro asesoramiento experto. Así que no lo dudes y escríbenos, porque… ¡Nos encantaría ayudarte!

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