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El fórceps dental: Una herramienta básica para hacer exodoncias cómodas y seguras

Una de las parcelas más delicadas de la odontología es la exodoncia. A pesar de que los especialistas intentan siempre fortalecer y conservar todas las piezas dentales de sus pacientes, hay ocasiones en las que aparecen problemas que necesitan de la extracción de una o varias de estas para poder solucionarse. Así que se realiza una intervención oral en la que se procede a sacar el diente afectado y donde, lógicamente, es primordial que el paciente esté lo más cómodo posible y no sienta dolor.

Toda exodoncia requiere de la aplicación de anestesia local, para que precisamente la persona que se somete a ella no tenga sensibilidad en la boca y no note nada mientras dure la intervención y en los momentos posteriores. Así, una vez que el fármaco hace efecto el odontólogo podrá iniciar la extracción, un proceso de dos fases en el que se valdrá de un par de instrumentos especializados.

La primera es la luxación, en la que se procede a romper los ligamentos periodontales gracias a herramientas conocidas como botadores dentales. Estas se parecen a los destornilladores comunes y se encargan de eliminar este punto de fijación de los dientes al hueso. Con ello, lo que se busca es facilitar el siguiente paso, el más importante de todos.

Se trata de la tracción o extracción propiamente dicha. Como su propio nombre indica, es un proceso de tracción en el que se aplica una fuerza sobre la pieza dental y que depende tanto de la pericia del odontólogo como de la calidad del instrumental que se emplea. Por eso, en Henry Schein Schmidt vamos a detenernos para analizar detalladamente las características de estas herramientas, conocidas como fórceps.

¿Qué son los fórceps dentales?

De cara a llevar a cabo las exodoncias simples o complejas, el especialista recurre a unos utensilios que se asemejan a unas pinzas dentales o tenazas. Son los mencionados fórceps, encargados de terminar el trabajo que empezaron los botadores dentales, rompiendo definitivamente los ligamentos y facilitando la extracción de la pieza dental.

Por lo tanto, a pesar de haber diferentes tipos para cada zona de la dentadura, todos ellos deben compartir dos características básicas: tener buen agarre y permitir ejercer la fuerza y la presión adecuadas para liberar al diente de la cavidad alveolar del hueso maxilar. 

Y es que no es igual extraer un molar que un incisivo. Al igual que no lo es trabajar sobre la arcada inferior que sobre la superior. Varía la resistencia de los propios dientes, la maniobra que debe llevar a cabo el odontólogo para realizar la exodoncia o la superficie disponible para agarrar la pieza. Con lo que hay una amplia variedad de fórceps para odontología.

¿En qué se diferencian los distintos tipos de fórceps?

Los fórceps de extracción dental se componen de tres partes diferentes. Cada una de ellas puede variar su tamaño, posición o diseño, para conseguir que la extracción sea lo más fácil posible en cada caso.

Son las siguientes: 

  • Mango o parte pasiva: Es la zona donde el especialista sostiene la herramienta. Y, en consecuencia, es también el punto en el que ejerce la fuerza mediante la palma de la mano, a partir de su sistema articulado. Normalmente, tiene una superficie rugosa para mejorar el agarre y está pensado para que el instrumental pueda usarse de la forma más cómoda posible.
  • Cuello o zona intermedia: Es el punto de unión o eje de las tenazas dentales, el lugar en el que se establece el mecanismo de presión que transmite la fuerza y ayuda a llevar a cabo la extracción de la pieza.
  • Valvas o parte activa: Se trata de la zona de agarre al diente, por lo que su parte externa es lisa y la interna rugosa, para adherirse a él y no resbalar. Además, su forma varía en función de la pieza que se va a extraer durante la exodoncia, ya que es fundamental que encaje adecuadamente con la corona anatómica dental.

El fórceps dental infografía

¿Qué tipos de fórceps dentales existen?

En primer lugar, es importante indicar que no se emplean los mismos fórceps dentales para los adultos que para los niños que todavía no tienen una dentición definitiva. En este sentido, la primera gran diferencia que se aprecia es el tamaño de unos y otros, porque los primeros son más grandes. El diseño también varía, ya que su parte activa cambia en función de si es necesario extraer un diente definitivo o uno de leche. 


Los tipos de fórceps dentales y su función son:

Fórceps de arcada superior

  • Fórceps de incisivo superior: Es el único que tiene una forma recta, porque el cuello no presenta ninguna curvatura y las parte activa es simétrica. Se utiliza para la extracción de los incisivos centrales, laterales y caninos.
  • Fórceps de premolares superiores: El acceso a los dientes se complica en la zona de los premolares. En consecuencia, el cuello de la herramienta se curva o inclina ligeramente para ayudar al agarre; mientras que los bocados de su parte activa son acanalados y se mantienen simétricos.
  • Fórceps de molares superiores: Son también de cuello curvo y su característica más distintiva es que cada una de sus valvas o palas tiene una forma diferente. La que se emplea para hacer el agarre por la parte vestibular del diente tiene forma de pico; mientras que la valva palatina tiene un diseño circular, pero menos acusado. Hay dos tipos, en función de la hemiarcada en la que se trabaje, la izquierda o la derecha.
  • Fórceps de terceros molares: Su curvatura es aún más exagerada que en el instrumental que se emplea en los primeros molares. Las palas son iguales y basta una de estas herramientas para trabajar en los dos lados de la arcada superior.
  • Fórceps de raíces superiores o de restos radiculares: Están pensados para extraer pequeños fragmentos dentales y restos de la raíz. Son rectos en su zona pasiva, tienen un diseño ergonómico y sus valvas son más finas, además de presentar una pequeña angulación que las hace asemejarse a una bayoneta.

Fórceps de arcada inferior

A diferencia de los de arcada superior, las valvas están situadas en un ángulo de 90º respecto al mango.Y dentro de este grupo, los tipos de fórceps también varían en función del diente que se extrae durante la exodoncia:

  • Fórceps de de dientes anteriores o raíces inferiores: Las valvas son finas y redondeadas, presentando un diseño peculiar que hace que se toquen cuando la herramienta se cierra. Están especialmente preparados para extraer pequeños restos y también se usan para los incisivos.
  • Fórceps de caninos inferiores: Igualmente tienen bocas estrechas, sus valvas se sitúan en ángulo y sus puntas están diseñadas para agarrar adecuadamente los dientes.
  • Fórceps premolar inferior: Idénticos a los fórceps de dientes anteriores, salvo por un detalle: las valvas no se tocan cuando la herramienta está cerrada.
  • Fórceps de molar inferior (de cuerno de vaca o pico de loro): Su diseño se presenta en dos modalidades, para que el odontólogo decida cuál le será más útil a la hora de penetrar en la furca dental. El primero se asemeja al pico de un loro o gancho; mientras que el segundo es similar, pero las curvas de las valvas son más pronunciadas y terminan en puntas todavía más puntiagudas, como si fueran cuernos de vaca. 
  • Fórceps de cordales inferiores: Su uso se ciñe a los terceros molares inferiores. Las valvas son también curvas, pero en este caso son simétricas y presentan acabados redondeados. Valen para las dos hemiarcadas, derecha e izquierda. 

¿Dónde comprar los diferentes tipos de fórceps dentales para uso en clínica?

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